lunes, 21 de septiembre de 2015

Una mala adaptación para todos

Seguro que más de uno me entiende. La semana pasada fue especialmente dura para mí, y a no ser que la cosa cambie mucho, me temo que va para largo.

Me hace mucha gracia cuando la gente dice que los niños no se enteran de los cambios, como si de una piedra se tratara. Pues no estoy de acuerdo, los niños son niños, sí, pero son personitas con sus sentimientos, con personalidad propia. No saben expresar sus emociones con palabras, pero no porque no las tengan, sino porque no saben verbalizarlas como lo haría un adulto. Hemos de ser los adultos, a través de su conducta y sus explicaciones, que hemos de interpretar lo que les pasa. Hemos de ayudarles en esta labor, educarles emocionalmente. Que consigan una buena inteligencia emocional es uno de los mejores legados que podemos hacerles a nuestros hijos. El conocimiento académico es muy importante, no lo discuto, pero sin una buena base emocional poco lograrán en su vida.

Bueno, vuelvo a lo que quería explicar que me pierdo.

Cambio de domicilio, pasar de una gran ciudad a un pueblo, empezar cole y guarde nuevos, cambiar rutinas, dejar el desorden del verano… Muchos cambios de golpe que implican salir de sus áreas de confort. No lo llevan bien, y lo sé por sus cambios de humor, malas contestaciones, rebeldía…y miedos.



Desde que estamos aquí, ya hace un mes, me paso las noches en vela. Duermen en litera y eso hace que mis noches sean muy activas, de arriba abajo y vuelta a empezar…lo bueno es que me ahorro el gimnasio, estoy en plena operación glúteos, a este paso el verano que viene estaré perfecta ( mejor pensar en positivo y con humor).

El pequeño lo lleva de otra manera, por las mañanas sale de casa diciendo “no agrada cole”, vale, me queda claro. Y lo dejo llorando, gritando “mami, mami”, cogiéndose a mi como un koala, y buscando mi mirada, cosa que me parte el alma. Después de darle un fuerte abrazo con besito y decirle que le quiero y que luego nos vemos, miro a la educadora y a la de 3 lo dejo con ella. Él se queda llorando sin consuelo… mi niño… Pero sé que pronto se le pasa.

El mayor aún no tiene los 4, hoy se ha levantado de la cama, y ha venido directo a la cocina donde estaba yo preparando desayunos, nada más verle me ha enternecido, la carita llena de lágrimas, se ha tirado encima mío para que le cogiera en brazos…sólo quería abrazarme y llorar en silencio (yo estaba rota por dentro). Con humor y dulzura hemos salido adelante, y su padre al ver el percal le ha dicho que si quería que fuéramos los 4 al cole (yo los llevo a los dos). La cosa ha funcionado. Ha ido al cole tranquilo y sin llorar, le ha costado un poco separarse de mí, pero se ha quedado tranquilo.

¿Y mamá qué? Mamá lo pasa fatal, dándole la vuelta a todo, pasando por alto unas cosas, corrigiendo otras, dando mimitos, regalando besos y abrazos, hablando mucho, jugando…y aguantándome las lágrimas cada mañana cuando llega el momento de la separación y los dejo llorando, mirándome a los ojos como pidiendo auxilio y  echándome los brazos mientras las maestras los abrazan e intentan calmarlos. Primero uno, y luego el otro que después de dejar a su hermano mayor y ver el dramón debe pensar que mamá no va a volver o que allí va a ocurrir algo horrible.

Y mamá se queda triste, con una sensación contradictoria, por un lado sé que deben de quedarse ahí, y que luego lo pasan genial, salen contentos y contándome muchas cosas. Pero por otro lado, cuando veo sus ojos buscando los míos entre lágrimas y gritos, me gustaría llevármelos, cogerlos fuerte y decirles “ya cariño, mamá te lleva a casa, ya pasó…”

Necesito que se adapten, necesito verles alegres y contentos, necesito volver al clima que teníamos antes en casa, por ellos, por su bien…poco a poco todo llegará. Pero está claro que el proceso de adaptación lo sufrimos todos. Ellos lo pasan mal y nosotros también.

¿Cómo lo habéis vivido? Yo jamás me hubiera imaginado que fuera a ser tan duro…pero no les puedo pedir más a los peques, demasiados cambios y me siento responsable…


Un abrazo

2 comentarios:

  1. Mucho ánimo guapa. La única solución es que de momento no vayan al cole si no están preparados, pero claro eso es fácil decirlo cuando no tienes que trabajar o estudiar. Supongo que es tiempo, hablales mucho de lo que vais a hacer cuando vayas a buscarlos para que sepan que siempre siempre volverás.
    Un saludo y ánimo

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  2. Muchas gracias! La verdad es que esta segunda semana ha ido algo mejor, y en casa están más tranquilos...poco a poco. Un besote y gracias por pasarte

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