martes, 3 de marzo de 2015

Mamá puede ponerse enferma

La semana pasada caí. La gripe me dejó algo afectada. Es curioso, desde que soy madre pocas veces he enfermado. Los virus me rozan, nada dramático, un poquito de dolor de garganta, algún resfriado, malestar general… cosas sin importancia. Eso sí, cada 3 meses aprox. tengo fiebre durante unas horas, duermo y como nueva. 

Desde que soy madre hay un antes y un después, antes me cuidaba la dieta, ahora como lo que puedo y cuando puedo; antes hacía deporte, ahora no paro, pero precisamente deporte no es, aunque me mantiene en forma. Y sin embargo, no me pongo mala y no engordo!!

Yo creo que el tema es que no me permito caer. Necesito estar al 100% cada día, he de llevar a los niños a guarde y cole, los he de ir a buscar, recoger juguetes y más juguetes, limpiar, cocinar, etc…y estudiar, preparar mi proyecto, encontrar un rato para el blog… Vamos, lo de casi todas. Y creo que es por esto que no caigo. Cuerpo y mente están en conexión, y mi cabeza no le permite a mi cuerpo caer. Pero mira, a veces por más que una quiera no lo puedes evitar.



Soy de ese tipo de mujeres que me cuesta delegar. Todo lo quiero hacer yo…¿por si acaso? Tal vez. Uno de mis defectos es que soy exigente, y lo quiero todo perfecto. Esto hace que muchas veces yo esté enfadada conmigo misma porque no lo tengo todo como me gustaría, y por otro lado, no permito que nadie me ayude porque no lo hacen como yo quiero. Resultado, que a veces estoy agotada, de mal humor y lo pagan los que más quiero. Y si lo sé ¿Por qué no cambio? Supongo que hay cosas que llevamos muy dentro, grabadas en nuestro cerebro, y aunque a veces intentemos modificar…el impulso ahí queda.

El día que caí, empecé a encontrarme mal por la mañana, pero preferí no escuchar a mi cuerpo y seguir con el ritmo de siempre. Por la tarde, recogí a mis peques, y aunque no me apetecía nada, los llevé al parque. No paraba de mirar el reloj, deseaba ir a casa, pero estaban disfrutando tanto los niños que aguanté. Por fin se hizo la hora, de camino a casa apareció mi marido, acababa de aparcar el coche y antes de subir a casa nos quiso dar la sorpresa. Lo vi y algo pasó en mi interior, empecé a temblar, me corrían escalofríos por el cuerpo. Es como si al verlo mi cuerpo dijera, AHORA PUEDES. Y empezó la avalancha de temblores, subida de fiebre, dolor muscular… y a la cama. 

Él tuvo que asumirlo todo, bañera, cenas, acostarlos… Yo entre sueños esperaba que me llamaran “Mamáaaaaaaaaa”, pero no, solo se oían risas y buen rollo. He de reconocer que yo estaba algo extrañada.



¿Y qué pasó? pues que aprendí que no soy imprescindible. Al día siguiente al levantarme fui a la cocina y me quedé impresionada, estaba todo limpio y ordenado. ¿Me tengo que poner enferma para que todo esté así? ¿Por qué cuando estoy bien no lo hace como me gusta?...eso lo tendremos que hablar.

Otra cosa que me impresionó es como los niños cambian su conducta cuando te ven mal. Los dos son muy absorbentes, me reclaman constantemente, pero los días que he estado pachucha han sabido respetar mi estado, han tirado más de papá, y a su manera me han cuidado y me han mimado mucho.

Conclusión: He de aprender a delegar, pedir ayuda cuando la necesite (mejor pedirla que estar de mal humor), y también aprender a no ser tan exigente y dejar que cada uno haga las cosas a su manera.

Y vosotras, ¿cómo lo lleváis? ¿Sabéis delegar o sólo me pasan a mi estas cosas?


Un abrazo

4 comentarios:

  1. Me ha encantado tu post! Creo que es importante saber delegar y que no todo dependa de la misma persona, aunque a veces por comodidad así sea. Pero en estos casos cuando no hay otro remedio, nos llevamos sorpresas, yo creo que gratas. Yo siempre he sido una persona que delegaba poco pero desde hace unos meses he aprendido a delegar y al final lo ganas en salud. Veremos a ver cuando en vez de dos seamos tres jejeje Un beso!

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    1. Lo importante es ir aprendiendo de los errores, eso nos hace más grandes. Ya está en camino el/la tercera? Si es así, enhorabuena!! Un beso

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  2. Yo soy clavadita a ti...no me gusta pedir ayuda a los demas...pero justament estos días he estado enferma y he necesitado de todo el mundo;suegros;papis;marido....y como bien dices...se han espavilado...en resumen no somos imprescindibles pero como dice mi marido ...me gusta ser una superwoman!!
    Anna

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    1. Tendremos que aprender... Aunque cueste jajajaja. Me alegro que estés mejor y que hayan ido bien esos días. Un abrazo Anna

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