lunes, 12 de enero de 2015

Nunca digas "Yo no lo haré"

En mi tercer año como madre, una cosa tengo clara: no decir nunca "yo no lo haré".

Igual alguna ya sabe por donde voy. Antes de ser madre era muy pragmática. Esto es así y punto. Estudié Psicología y a lo largo de la carrera se trataron varias asignaturas sobre aprendizaje, desarrollo, etc. Y acabé con conclusiones, con afinidades a corrientes de un tipo o de otro (que ahora no trataré para no aburrir). La cuestión es que lo tenía bastante claro.

Cuando me quedé embarazada muchos años después, volví a estar interesada por temas relacionados con el embarazo, la lactancia, el desarrollo. Leí bastante, no diré que mucho, pero suficiente. Con el tiempo fui dejando ese afán por obtener información, falta de tiempo básicamente.

Ahora con un niño de 3 años recién cumplidos y un bebote de casi 15 meses hago lo que puedo y como puedo. Intento seguir un criterio, el mio. Saco conclusiones de lo que recuerdo, de lo que leo, y las cosas salen como salen. He de deciros que leer a mamis blogueras, ya sean sus post o sus comentarios (que agradezco enormemente) me ayuda y reconforta muchísimo, garcias chicas!




A lo que iba, hay ratos (que a veces se hacen eternos) que son terroríficos. Las dichosas pataletas o rabietas, no puedo con ellas. La teoría es muy fácil, y estamos cansados de ver programas en la tele que dicen cómo actuar. Pero hay días que te levantas llena de energía, con ganas de que se despierten para achucharlos, y el día empieza con un gruñido y un "no quiero ir al cole". Intentas sacarle hierro al asunto, le das besitos y caricias y te responden con indiferencia (en el mejor de los casos) o con un zarpazo. Bueno, paciencia...será una mañana complicada. Consigues sacarlo de la cama, y sigue con "no quiero ir al cole", venga ahora a desayunar, "que no quiero ir al coleeee", consigues que desayune sin manchar en exceso. Y empieza la fiesta, toca que se vista (siempre lo hago después de desayunar, para evitar manchas inesperadas). Sigue con su canción, y tú tranquila, hablando pausada, con palabras cariñosas. Bien, no funciona, pues lo dejo que llore y ya se le pasará. Yo a lo mio. El pequeñín está ahí, embobado mirando a su hermano, pensando que se ha perdido algo de la historia. Bueno, ya han pasado 20 minutos, ahora sí que llegamos tarde al cole. Vas perdiendo los nervios, al final lo coges, placaje y a vestirle. Ya está, ya he fracasado, empiezan los gritos.

Y es que no era mi intención. Pero qué haces, pruebas por aquí, pruebas por allá, y que no hay manera...qué carácter tiene el niño! Al final llegas al cole, de mal humor, lo dejas, se tira al suelo y empezamos de nuevo, y te sientes fatal. Soy lo que no quiero ser una madre con los nervios a flor de piel y un niño malcriado. Y cuando salgo del cole pienso, madre mía, los papás y mamás que me han visto habrán pensado que soy una histérica, que lo hago fatal. Y te sientes mal por no haber tratado a tu retoño de forma amorosa, y volverías a la clase para achucharlo... 

Y es que la realidad nunca es igual, y tratamos con personas. Todos tenemos días malos, y ellos están en la fase de buscar límites, ponernos a prueba, definir su carácter....todo eso está muy bien, pero hay días que cuestan.

Y luego están los comentarios tipo, "si no lo controlas ahora vigila que en la adolescencia es peor", o " es que le contemplas demasiado", o "no le dejes elegir tanto".

Menuda mañanita, ahora incluso me puedo reír ,pero en el momento me hubiera puesto a llorar.

¿Os pasa a vosotras?

Un abrazo


2 comentarios:

  1. Hola Paloma:
    Como para darte consejos ahora!!!.
    Es normal lo que cuentas , piensa que son situaciones y que en algún momento pasarán y vienen otras situaciones distintas y más complicadas .Hay que pasarlas no queda otra.
    Los míos ya son mayores,bueno, 13 para 14 y 10 años el segundo. Nunca fueron de perretas ni pataletas , pero en algún momento intentan algún tipo de chantaje emocional . Sólo que yo no se los permití nunca. Ahora con frecuencia ven a niños pequeños tirarse en el suelo y gritar ,y lo ven fatal,jaja. La verdad, es que no me puedo quejar ,han sido buenos ,aunque siempre hay algo. Pero en fin, en eso consiste este largo proceso educativo donde todos estamos de aprendizaje. Yo nunca he seguido tampoco ninguna filosofía específica , me he nutrido de todo y lo aplico siguiendo mis instintos propios ,teniendo en cuenta que hay reglas y normas que cumplir en algunas cosas y en otras no . No debo de hacerlo mal , porque les invitan los padres de otros compañeros y luego me dicen:¡Qué bien educados están tus hijos! Y repiten una y otra vez . En cambio yo he tenido niños invitados en mi casa que me he dicho para mí:¿De qué selva salió este? Y una y no más( te hablo de niños entre 8-13 años).
    Para mí ha sido básico enseñarles a mis hijos ser agradecido con quien te invita o tiene un gesto con uno sin tener por qué, cuidar la limpieza y el trabajo de casa y ser considerado con los demás,valorando lo que tienen.
    Ánimo ,que lo haces muy bien.

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    1. Seoane qué alegría verte por aquí, Feliz año!! No sabes cuanto agradezco tus comentarios.
      Seguro que tienes unos niños encantadores, y por lo que leo en tu blog, hacéis muchas cosas juntos, seguro que eso les ayuda a crecer y a llevar su día a día más fácilmente.
      Para mi también es crucial la buena educación y que tengan modales. Yo estoy en la fase de que el mayor use la palabra mágica, gracias!
      Gracias guapa!! un abrazote

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