jueves, 8 de mayo de 2014

Sol, solito...

Por fin ha llegado el buen tiempo!! Me encanta la primavera y el verano. Y es que el sol nos da vida, alegría, ganas de hacer mil cosas, el colorcito nos sienta de maravilla. Pero ¡ojo! que hemos de tener cuidado y extremar las precauciones, y cada vez más, sobre todo con nuestros hijos.

Mi dermatólogo me dijo ayer que los bebés no se deben exponer al sol, y que en el caso que a Teo le fuera a dar el sol, le pusiera un protector solar con filtros fijos, éstos suelen estar en cremas bastante cremosas y espesas, que te dejan blanco…e imagino que pegajoso, uff en la playa, entre lo pegajoso de la crema, el calor y la arena, el niño acaba pareciéndose más a una croqueta que a un niño. No sé yo, pero creo que es mejor evitar las horas más fuertes de sol, entre 12h y 16h, ponerle a menudo un protector con un factor alto, gorrita con visera, y si va a estar bastante rato, una camiseta. Ah! Y no dejarnos la sombrilla en casa.




El protector solar se puede poner a los bebés, hace tiempo leí que a los muy pequeñines era mejor no ponerles, pues no, el derma me dijo que ni pensarlo, que siempre han de ir con su crema.

He estado buscando información en la web de la AsociaciónEspañola de Pediatría, muy interesante, os la recomiendo si buscáis información relacionada con la salud y el niño. Respecto a la protección solar he encontrado lo que a continuación encontraréis.

Como ya sabemos, la exposición prolongada al sol sin protección puede provocar a lo largo del tiempo efectos cancerígenos en la piel, además de envejecimiento prematuro de la piel, quemaduras y hasta desarrollo de cataratas oculares.

Como mencionan en la página de referencia, los estudios demuestran que la población de mayor riesgo cumple ciertas características:
  •           Piel muy blanca, generalmente son rubios o pelirrojos.
  •           Antecedente familiar de cáncer de piel.
  •           Exposición frecuente al sol en los primeros años de vida.
  •           Lunares “raros” (nevus) o en gran número.
  •           Pecosos.

Para prevenir riesgos, a nuestros peques les hemos de proteger bien, no sólo en playas, piscinas o montaña, sino también cuando practiquen deportes al aire libre.

Os adjunto un cuadro con los tipos de piel:



Según dicen los expertos, la exposición al sol debe ser paulatina, empezar con sesiones cortas para que la piel se vaya preparando, después de pasarse meses bajo la ropa.

A modo de información os adjunto el significado del Factor de Protección Solar (FPS), éste mide la efectividad del producto, es decir, un FPS 20, nos protegerá del sol 20 min. A mayor factor, más rato de protección. Para las más coquetas, eso no quiere decir que no nos vayamos a poner morenitas, sino que evitaremos acabar como una gamba.

Madre mía!! Cuando pienso la de locuras que he llegado a hacer, desde ponerme aceite para ponerme más morena (o lo que es lo mismo, freírme), gelatinas de zanahoria, ir a las horas de sol más intensas sin ningún tipo de protección… 

A ver si a nuestros hijos podemos inculcarles buenos hábitos, y así evitar que corran riesgos innecesarios.

Que disfrutéis del sol…con cuidado.



Un abrazo



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