viernes, 16 de mayo de 2014

Sobre la Vida y la Muerte

Hoy voy a hacer una reflexión en voz alta, igual a alguien le molesta o no le gusta que hable de este tema (a veces se convierte en un tabú), lo siento, pero para mi forma parte de la vida, es la muerte.



Estos días mucho he oído y leído sobre este tema. Por desgracia, personas muy cercanas a mi han perdido a su padre, y eso me ha hecho reflexionar.

Ahora que soy madre lo veo todo desde otro prisma. Ya no pienso tanto en mi y en mi dolor, sino en el de mis hijos. No sé si os habrá pasado, pero ahora la vida tiene más valor, me refiero a que antes si hacía algo que tuviera algún riesgo, lo valoraba de otra manera, le quitaba importancia al peligro, ahora no. No quiero correr ningún riesgo innecesario por ellos, las consecuencias podrían llegar a ser dramáticas.

El otro día leí una noticia sobre la muerte de un gran entrenador de fútbol fallecido recientemente tras pasar un largo período de tiempo luchando contra el cáncer. Me impactaron mucho las palabras de su hija, le reprochaba a su padre no haberle preparado para este momento. Sus palabras me llegaron al alma porque es cierto, a mi tampoco me han preparado, y no sabría cómo hacer frente, cómo superar el dolor. Y es que nuestra sociedad nos prepara para muchas cosas, pero para lo realmente natural e inevitable, como la muerte de un ser querido, no.

Jorge Bucay, en su libro El Camino de las Lágrimas, dice en el epílogo:
“ La medida del mejor aprendizaje para manejar las pérdidas en nuestras vidas será la medida de nuestra salud y felicidad.Este desafío empieza enfrentando las pérdidas como lo que son, una parte normal de la vida de la cual no se debe evitar hablar.(…)Cada relación interhumana es transitoria.Cada pareja termina de una o de otra manera.Cada carrera se acaba.No todas las metas se alcanzan.El paso del tiempo es inevitable.Todas las vidas llegan a su fin”

Y así es, es parte normal de la vida. Entonces por qué no preparar a nuestros hijos…y si estamos de acuerdo,¿ a qué edad deberíamos hacerlo?

El APEGO lo tenemos muy arraigado, creamos vínculos ya desde niños, muy necesarios para nuestro desarrollo, pero por desgracia nos volvemos posesivos (fijaros la de veces que decimos “mi”). Mi papá, mi mamá, mi amigo, mi novio…etc. Esto ayuda a que las pérdidas sean mucho más intensas, “ me ha dejado MI novio” como si fuera nuestro en sentido literal. Quizás deberíamos empezar enseñando que todo es efímero, que las cosas fluyen y hemos de dejar que sea así.

Quiero que mis hijos sean fuertes, que me quieran mucho muchísimo, como yo a ellos, pero que si yo falto, que tengan recursos para salir adelante. Ahora son muy pequeños, pero llegará el día que hablemos sobre temas profundos, y quiero ser sincera, quiero contarles las cosas como son, sin tabús ni miedos, llamar a las cosas por su nombre porque es así como entiendo que es más fácil aprender. Y hablo de la muerte como podría hablar del sexo, otro tema que explicado con delicadeza y naturalidad en el momento adecuado, creo que no nos debería causar muchos problemas.

Y llegará pronto ese día, antes de lo que imaginamos, el tiempo pasa volando, y ahí estaremos para ayudarles a crecer y entender el mundo de una manera clara.

Un abrazo



1 comentario:

  1. Difícil explicar , sobre todo a pequeñines....pero claro esta, la muerte, forma parte de la vida.
    Un saludo.

    ResponderEliminar