martes, 13 de mayo de 2014

La buena educación

No sé si es porque me hago mayor, pero cada vez que salgo a la calle vuelvo a casa más decepcionada. ¿Pero qué nos está pasando? Igual es que vivo en una gran ciudad, Barcelona, y esto es lo normal, aunque me niego a creerlo.

Os cuento, vivo en una calle estrecha, y claro,a veces cuando voy con el carrito de  mi bebé, debo parar y dejar pasar al que va en sentido opuesto al mio, o bien, me dejan pasar a mi. Pero lo que me sorprende no es el hecho de que me dejen o deje pasar, sino que la mayoría de las veces casi nadie da las gracias, incluso cuando las doy resulta que nadie responde un "de nada" o una simple sonrisa. Es que ni siquiera te miran!!

¿Qué nos está pasando?, vamos por la calle como autómatas, ensimismados, pensando en nuestras cosas y sin mirar más allá de nuestra nariz. Sinceramente creo que es una pena. Con tanta tecnología, estamos perdiendo la capacidad de establecer relaciones con los demás cara a cara, el ritmo de vida nos lleva a estar estresados, siempre corriendo de aquí para allá, sin disfrutar del camino... Y con cara de perro. ¡Por no hablar de como se conduce!... atrás quedó la cortesía.




Quizás también lo que me pasa es que ahora que tengo hijos me cuestiono qué valores les quiero dar, cómo les quiero enseñar a ir por la vida... Y lo que veo no me gusta.

Mi hijo mayor es muy sociable y extrovertido, le encanta hablar...se para con todo el mundo. Y ya he tenido que ver a alguien que le ha ignorado, a un niño!!!  

Mis padres me inculcaron que siendo educado se llega a todas partes ( buenos días, gracias, por favor...), pero cuesta enseñar cuando gran parte de la gente no lo hace. Te sientes ir contracorriente.

A veces, cuando tengo un mal día, compruebo que si al cruzarte con gente por la calle sonríes, saludas, das las gracias, etc vuelves a casa mucho mejor, el contacto con los demás nos ayuda a eliminar la mala energía, nos carga las pilas. Entonces, ¿por qué no hacerlo?

Pues a lo que iba, aunque sea una pena, me voy a esforzar a enseñar a mis hijos a ser educados, a dejar pasar, a ayudar, a dar las gracias, a pedir perdón..., y a mirar a los ojos.


Creo que esto también les ayudará a ser felices, ¿no os parece?

Un abrazo




No hay comentarios:

Publicar un comentario