martes, 29 de abril de 2014

¿Y eso es malcriar?

Ha caído en mis manos una entrevista que realizaron en La Vanguardia al pediatra y escritor Carlos González. Es defensor de la lactancia materna y la crianza natural.

A pesar de que yo he dado pecho a mis hijos, y sigo con el pequeño, el tema de la lactancia lo vivo, como habréis podido ver en otros post, de una manera relajada, quiero decir que no soy una defensora acérrima. Creo que si no supone un sacrificio, y se hace de manera natural, es lo mejor para el bebé, pero otras opciones son igual de válidas. Lo importante es estar a gusto con tu bebé y tu bebé contigo, y que lo que hagas no suponga un estrés.

Respecto a la crianza natural, me parece una de las mejores opciones, a pesar, que hoy en día para muchos padres es difícil llevarla a cabo. Por mucho que nos lo quieran vender, la conciliación familiar con el trabajo es complicada. Y muchas empresas hacen la vida imposible a las madres o padres que piden reducción de jornada para cuidar de sus hijos.

Es curioso cómo vamos cambiando, importante signo de que aprendemos con la experiencia. Yo estudié la carrera de Psicología. Recuerdo qué diferente era mi postura respecto a la de ahora. La teoría está muy bien (2+2=4), pero la práctica dista mucho. Una cosa es estudiar una conducta en una situación controlada, como si de un laboratorio se tratara, sacando todas las variables que puedan afectar al niño, y otra bien distinta, es lo que ocurre en el día a día. Un ejemplo sería mi visión sobre dormir a los bebés, cuando estudiaba todo parecía muy sencillo, repetir cada día el mismo esquema a la misma hora, bañito, cenita, una canción y a la cuna. 1,2,3…a dormir. Y ahora digo, depende del día. A veces todo fluye, con armonía. Y otras, es un desastre. ¿Y qué hacer?...pues lo que puedas. Hay días que el niño no está receptivo, otros que llora y llora y lo único que quiere es bracitos y sentir a mamá (o papá) cerca, y otras ocurre que la que no está receptiva o paciente es mamá (por el motivo que sea). Y cuesta, cuesta mucho a veces controlar esa última situación. Yo aconsejo cambiar, que ese día sea papá el que acueste al bebé, o que mamá salga un ratito de la habitación y se relaje. No somos máquinas, y eso puede pasar. Lo que tengo claro es que cuando ya ves que has entrado en un bucle del que es difícil salir (bebé llorando y tu descontrolando la situación) lo mejor es parar y empezar de nuevo.

A lo que iba, creo que hay muchas teorías que han hecho daño a bebés y padres. Desde que tuve a mi primer hijo he tenido que oír frases como  “no lo cojas tanto que se acostumbra”,¿ y qué? No hay ningún niño de 5 años que pida ir en brazos (salvo cuando está cansado en la calle, y tú cargada con bolsas). Otra “déjale que llore, sino te va a marear, se ha de acostumbrar. Es bueno que llore”, ¡vamos! Esto me indigna. Si llora algo le pasa, aunque sea simplemente querer compañía. Los bebitos no pueden expresar lo que quieren o necesitan, así que su manera de decirnos que algo pasa es el llanto. Pues ahí está mamá, para asegurarse de que todo va bien, y si quiere mimitos, pues dárselos. Y para mi eso no es malcriarlo, es transmitirle confianza, que sepa que mamá está ahí, que puede estar tranquilo. Y por último, otra de las frases que he tenido que oír es,”no le dejes que se meta en tu cama, si lo haces estás perdida”…Vamos a ver, cuando estamos malos queremos cariño, sentirnos confortables, cuidados, pues ellos también, por eso van al mejor lugar del mundo para encontrar afecto y poderse relajar, al lado de papá y mamá. Otras veces es porque se han despertado a media noche y no les gusta sentirse solos, otras porque sienten miedo (emoción natural y que deben aprender a convivir con ella). Lo que yo he podido comprobar es que cuando está bien, por lo menos mi hijo, no viene a nuestra cama, duerme de tirón y se despierta alegre y lleno de energía.


Todo son fases, no podemos correr más de lo que nos permite el propio desarrollo y evolución del niño. Les hemos de acompañar a base de cariño y amor, sin olvidar que más que caprichos materiales hemos de regalarles momentos juntos, experiencias compartidas, besos, abrazos…y eso no quiere decir malcriarlos, porque evidentemente enseñarles a ser personas, buenas personas, significa también que aprendan a que hay límites, a que no podemos hacer daño a los demás, a que hay que pedir perdón, respetar…

Es una pena que muchos padres no puedan disfrutar de esta experiencia tan enriquecedora, pero seguro que el poquito tiempo del que disponen es un gran regalo para sus hijos.



Un abrazo

2 comentarios:

  1. Yo pienso igual, coger a nuestro hijo en brazos no es malcriar, es darle lo que necesita. El cariño, caricias, sentimiento de protección. Yo no soy capaz de dejar a mi hijo llorar...claro que a veces me llora y no sé que hacer...pero no soy capaz de oírle llorar en la habitación y dejarlo para seguir haciendo yo otra cosa!

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    1. Gracias supermami por leer mi blog, y por tu comentario ;) Un abrazo

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