viernes, 18 de abril de 2014

Confesiones en el parque

Llega la primavera y con ella el buen tiempo, el buen tiempo y las horas eternas en el parque. Y es lo que toca, aunque a veces no me negaréis que es pesadísimo, sobre todo cuando no coincides con ninguna mamá que te caiga bien.

Me encanta ver a mi hijo disfrutar, saltar, interactuar con otros niños (aunque poquito todavía), jugar con él… Pero a veces lo paso mal, los dos años son lo que son, dicen que a esta etapa también se le llama “la adolescencia de los dos años”, y es verdad. Pueden pasar de la alegría a la pataleta en cuestión de segundos, de dar besitos a cualquier niño a arrearle una torta, y el motivo puede ser muy variado: porque sí, porque ese coche-cubo-pala es mío, porque estoy cansado…quién sabe. Y lo paso mal porque no me gusta que pegue, porque me sabe mal por el pobre niño que ha recibido, y sí, a veces por los padres o cuidadores. Los hay majos, que entienden la situación, es “cosa de niños”, pero también los hay que salen a defender a su retoño como si éste fuera un angelito, y al rato lo ves en plan muñeco diabólico, y como no, la mamá en ese momento no mira.



Si no fuera por las amistades que vas haciendo, las horas serían eternas y pesadísimas. Y es curioso como dos personas que no se conocen de nada pueden entablar una conversación, muchas veces de lo más íntimo, casi sin darse cuenta. Y es que los niños, en este caso unen. En mi caso, suelo ir a 3 parques, los voy alternando, y en cada uno conozco a mamás, abuelas o cuidadoras.

Me resulta gracioso el vínculo que creas con quien te cae bien, es como si fueras amiga de toda la vida, cuidas de los hijos de la otra, repartes galletas, fruta, chocolate a sus hijos y a los tuyos… Y compartes con ella recetas, truquillos “de la abuela”, y va pasando el tiempo y al final hasta te desahogas. Y es entonces cuando te das cuenta que las apariencias muchas veces engañan, y que por muy diferentes que se nos vea, somos más parecidas de lo que parece, y es que el ser madre une, y une porque vivimos situaciones muy similares.

Hombres y mujeres vivimos la paternidad/maternidad de manera muy diferente. No me gusta generalizar, pero creo que a grandes rasgos es así. Espero que nadie se moleste. Creo que las madres desde el momento que sabemos que estamos embarazadas cambiamos nuestra manera de actuar, empezamos a cambiar hábitos, casi sin darnos cuenta, por la cosita que llevamos dentro. Y no nos cuesta, lo asimilamos y punto. Después de los meses de embarazo, se puede decir que estamos echas a la idea, nuestro hijo está ahí y lo amamos incondicionalmente. Y empezamos a renunciar a cosas que hacíamos antes sin que suponga un sacrificio, por él y su bienestar, ya llegará el momento de tener tiempo para el gimnasio, ir de tiendas, hacer cursos…  En los hombres creo que la cosa va más despacio. Nace el bebé y es entonces cuando empiezan a darse cuenta que la cosa va en serio. Y el vínculo es distinto, y menos mal que lo es, porque si tuviéramos que estar los dos con las hormonas disparadas la cosa se complicaría mucho. Ellos siguen con su vida, con sus hobbies, sus salidas periódicas… la vida, a simple vista, les cambia poquito al principio.

Me gustaría compartir con vosotras y vosotros la conversación de parque del otro día, hablando con varias mamis pudimos observar lo injusta que es la sociedad. A cada una de nosotras, el hecho de ser mamás nos había pasado factura (de diferente manera) en el mundo laboral, y sin embargo, a nuestras parejas no les había ocurrido lo mismo, muy al contrario, algunos de ellos han sido promocionados. Es triste darte cuenta que por mucho que avance la sociedad, por mucho que se hable de la conciliación familiar en las empresas, al final, la vida sigue igual.


Pero os digo una cosa, aun así, vale la pena ser madre, y estoy segura que para todas es lo mejor que nos ha pasado en la vida.


Un abrazo

1 comentario:

  1. La sociedad es muy injustas con las madres y eso que son necesarias. Sin ellas la humanidad se extingue ;)
    Debería mimarnos más.
    A mí también me hacen gracia las relaciones que se hacen en el parque. Ser madres une mucho :D
    Y si no que le echen un vistazo a la blogoesfera maternal...

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